En realidad podemos saber si un átomo se desintegrará, pero no podemos saber cuándo exactamente. Lo que sí se puede predecir es que transcurrido un cierto tiempo existen una probabilidad de que el átomo se haya desintegrado. En el experimento, pasado un cierto tiempo simplemente podremos predecir un porcentaje de que el gato esté vivo y otro tanto de que esté muerto. De hecho, según la teoría cuántica, el gato se encuentra, literalmente, vivo y muerto a la vez. Solo cuando abramos la caja estará definitivamente muerto o vivo.
De modo que, como explica Miguel Ángel Sabadell, es que lo que nos dice la física cuántica es que “el gato no existe hasta que lo observamos. Es en el momento de abrir la caja cuando su existencia, que hasta entonces era una especie de limbo entre vivo y muerto, se concreta”.
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