No quiero pensar, no quiero llorar, no quiero creer que mis presentimientos se hicieron realidad. Hoy no voy a adornar lo que escribo y no lo voy a intentar escribir bonito.
Me han vuelto a dar fusta. Se han vuelto a reir de mí. Dijo que me quería e hizo lo que yo menos quería que me hiciera. Me dio donde más me podía doler.
Duele...
Duele porque yo la llegué a querer también. Duele porque la impotencia mata. Duele porque te sientes perdida y porque ya no puedes confiarle tus sentimientos a casi nadie. Ella siempre escribió para una y para todas. Ella se ha llevado un pedazo de mí y lo ha hecho pedazos.
Pero no importa, tengo más pedazos para regalar...
PD: tu última puta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario